Secciones periodísticas de tecnología mueren en Chile

Cuando vemos que año tras año los países desarrollados multiplican sus espacios, páginas y medios dedicados a la tecnología, ya que tienen internalizado que es un conocimiento útil que ayuda a que las naciones y sociedades se desarrollen de manera amigable, simplificando el trabajo y mejorando la calidad de vida, paradójicamente en nuestro país las puertas se cierran debido al poco interés de los medios de seguir explorando en temas que como sociedad nos debería importar.

Un caso palpado de este hecho fue el cierre de una de las secciones más emblemáticas de la tecnología y las empresas, que cada lunes era publicada por el diario El Mercurio. Tecnonegocios cerró hace algunas semanas dejando tras de si un vacío importante para el análisis y la discusión de temas contingentes que son necesarios para nuestro país.

Personalmente lamento que este hecho ocurra y que es sólo un ejemplo más de cómo publicaciones notables siguen desapareciendo, especialmente por su falta de auspicio y por mantener un punto de vista crítico respecto a ciertos temas que son manejados como “consensos”. En buen chileno, evita lamerle los zapatos a los grupos de poder, los que históricamente en Chile no apoyan a estos proyectos a no ser que tengan el control, editorial sobre sus publicaciones.

 Otros casos para no olvidar y que se agregan a la lista fueron: la conocida revista Infoweek (llamada luego Negocios) cerrada por falta de financiamiento, la revista Informática (que pasó a nuevos dueños) y el fallido proyecto de editar localmente la conocida revista Wired. También, el cambio de horario del programa Estamos Conectados de la periodista Soledad Onetto, que perdió injustamente su espacio en Canal 13 de señal abierta, quedando sólo con sus emisiones para el cable. También se agrega el cambio de la línea editorial de La Tercera quien en el año 2003 cerró su página Mundo Digital, fusionando su sección dentro de Tendencias (aunque con justicia agradezco a sus editores que sigan luchando por colocar buenos temas de tecnología que siguen siendo un referente) y ahora, posiblemente también, el término del programa de canal UCV, TVNautas, el que sólo iría uno a dos días por semanas, posiblemente en horarios poco convenientes en el fin de semana (esta información es sólo preliminar).

Según estadísticas recientes, si bien los chilenos estamos lejos de ser altos consumidores de tecnología, debido a nuestro miserable nivel adquisitivo, tampoco somos un país que nos caractericemos por odiarla. Cada día se venden más y más computadoras, las conexiones de banda ancha se multiplican por la necesidad de sus usuarios de bajar grandes cantidades de información. Los consumidores están prefiriendo productos digitales como escáneres y cámaras con memoria y no con rollo, al igual que hoy ya saben que diablos es un iPod o un Nomad de Creative, ya que los usan a todo volumen para escuchar sus bibliotecas de MP3 y WMA.

Ante esto, es necesario que las empresas de tecnología, que son especialistas en hacer lobby y presionar a los medios para que publiquen sus noticias, también hagan  un esfuerzo en apoyar a estas mismas, que son el único canal de comunicación que queda en nuestro país para seguir divulgando informaciones que a sus clientes y a la opinión pública importan. Las relaciones públicas no reemplazarán jamás a la publicidad y la publicidad jamás entregará el valor agregado de las relaciones públicas.

Si les gustan las alegorías, podríamos decir que las empresas deben entender que si quieren seguir viajando en tren para llegar a destino deben también aportar comprando el boleto que sirva a la compañía de trenes para mantener los vagones y mejorar las vías, sino simplemente la estación cerrará para todos.

Consideraciones acerca de “Mi Primer PC” chileno

Mucho se ha hablado acerca de la iniciativa de un grupo de empresas de lanzar el proyecto Mi Primer PC en Chile, el que en su origen busca entregar a un costo de US$ 450 o $ 250.000 un PC de escritorio con características básicas para grupos familiares, pequeñas empresas o estudiantes que jamás han tenido contacto con uno de estos aparatos. También se ofrece un notebook con características estándares a un precio de US$ 860 o $ 480.000 que bien puede servir para usuarios que requieren movilidad. El proyecto que está siendo auspiciado por Microsoft, el armador de clones Olidata, Intel, VTR  y varias multitiendas del ramo, ha suscitado más críticas que alabanzas en el país, principalmente tras escuchar de boca del subsecretario de Economía que “el costo de estos equipos es de un 20% inferior a uno comercial similar”. Los primeros gritos partieron por el propio periodista Fernando Paulsen quien en su cara le enrostró al subsecretario la verdadera intención de alfabetizar digitalmente a la población nacional con un descuentito tipo “Días R”. Tal fue su molestia que textualmente le dijo “Cómo podemos hablar de una oportunidad única si acá no veo una verdadera intención de privilegiar a comunidades desfavorecidas. Acá me parece que  más bien se quiere vender un producto con descuento avalado por el gobierno, y no como una campaña social”.

Unido a esto, a las relaciones públicas de estas compañías le sigue lloviendo sobre mojado, ya que ante sus 15 apariciones en medios, ya hay al menos 50 que dan tribunas a sus detractores, especialmente a los “Bloggers” chilenos, quienes se han organizado para juntar 25 mil firmas que exijan al gobierno a hacer un esfuerzo de verdad y no un descuentito de verano por un PC que se presenta hoy como la panacea nacional.

Para analizar punto por punto esta polémica tenemos que centrarnos en varios hechos, el primero claramente es el programa que hace funcionar al Primer PC de Chile y que es Windows Starter Edition, cuyo costo de licencia varía entre los € 25 y los US$ 30, o sea $16 800. Nada mejor y más barato

Windows Starter Edition no es una versión cortada de Windows XP, sino un sistema operativo básico (realmente muy básico) basado en la arquitectura NT que es la base de Windows NT, Windows 2000, Windows XP y Windows Server. Al trabajar sobre esta arquitectura, el usuario verá garantizado su estabilidad, velocidad y seguridad en las transacciones y operaciones sobre un computador y sobre todo, le permitirá operar sobre los estándares mundiales de la computación personal que son dictados tanto por Microsoft como por Intel (la famosa teoría llamada Wintel). Esto obviamente en base a la comparación de la plataforma Windows basada en DOS (3.11, 95, 98 y ME), que mostró durante años ser un verdadero fiasco, especialmente por las permanentes pantallas azules y congelamientos que sacaban de quicio a millones de usuarios mundiales y que permitieron nutrir de una completa batería de chistes incandescentes al connotado académico José Miguel Piquer, quien en cada intervención frente a Microsoft se mofa diciéndoles “no sé de qué se quejan ustedes cuando dicen que IBM es su enemigo si ambos comparten la misma premisa: IBM es un gigante azul y ustedes nos entregan gigantescos fallos en azul”.

Starter Edition o como debió haberse llamado en castellano “Edición para Principiantes”, fue diseñado tras la idea de Bill Gates de entregarle a la gente un Windows sin tantos accesorios que pueden resultar intrascendentes para un usuario tan básico como nuestras madres. De hecho, influyó mucho los comentarios de analistas y usuarios de Estados Unidos y Europa, quienes en sus alegatos públicos y en plena pelea judicial por las acusaciones fundadas de monopolio por parte de Microsoft, alegaban que los usuarios tenían el derecho a elegir entre una versión de Windows sin accesorios (mensajería, multimedia, grabación de Cds, firewall, compresor de archivos, editor de fotos, indexador de bases de datos, navegador de Internet, etc) y una completa que según Microsoft “entregaba una experiencia más rica para el usuario”.

Gates posiblemente haya tomado en cuenta estas críticas y otras más fuertes que hablaban de la baja calidad de su producto estrella, el cual se estaba vendiendo a precios altísimos y que podría en algunos casos llegar a significar el 40% del costo final de una máquina por el solo hecho de cargarle una licencia legítima.

Linux bajo estos argumentos hace estragos ante cualquier estrategia calculada de relaciones públicas diciendo sólo cuatro  argumentos:”Somos gratuitos, somos libres, somos más seguros y somos más estables que Windows”. A pesar que proyectos de Hewlett Packard, Dell y Gateway que lanzaron PCs con Linux a costos casi un 40% inferior a uno cargado con Windows, resultaron ser un total y absoluto fracaso en ventas, aún así el fantasma del pingüino siguió siendo una amenaza y en Microsoft lo tomaron en serio.

Bajo las anteriores premisas, Microsoft lanzó hace 10 meses en países sectorizados de Asia (Malasia, Indonesia, Tailandia), donde la brecha digital es más grande que la existente en Chile,  su versión Starter, el cual no logró alcanzar los niveles de popularidad deseados. O sea de buenas a primeras le fue pésimo.

Recuerdo muy bien que cuando se lanzó este sistema operativo, en América Latina y en Chile se generaron muchas expectativas y consultas para saber cuando el usuario nacional podría verlo, la respuesta fue rotunda: NO. Pero tras pocos meses ahora vemos uno flamante con bandera chilena y Moais mirando hacia el occidente como si nada hubiese pasado.

Tal como se sabe, Starter no permite manejo gráfico avanzado, limitando la resolución a sólo 800 x 600 pixeles en tasa de refresco de hasta 80hz, no trabaja sobre máquinas estándares año 2005, esto significa que sólo acepta plataformas Intel Celeron inferiores a 2,8 Ghz y AMD Duron. Tampoco está pensado para ser escalable a las necesidades que presentarán los usuarios, ya que permite  sólo hasta 256 Mb de Ram, 80 Gb de disco duro e impide que pueda ser parte de una casa con red de área local, ya que no acepta compartir archivos ni tampoco impresoras. Tampoco facilita el trabajo multitarea, ya que aguanta hasta 3 programas funcionando y 3 ventanas abiertas de cada uno. Si quieres usar el procesador de palabras, mientras navegas por Internet y hablas con tus contactos de MSN, olvídate de abrir el correo electrónico para enviar tu trabajo del colegio o universidad. Más aún, con esto dejamos fuera a mi suegra que tendrá que seguirle pidiendo ayuda a mi novia para encender y apagar su PC en la pieza de estudio y por supuesto, a la famosa señora Juanita, quien tampoco podrá dotar de banda ancha a su taller de coser donde quería colocar dos computadores para llevar la contabilidad

Crítica al proyecto y a Starter Edition

Pero el tema de Starter Edition va más allá de su diseño que hace que muchos digan que es “una simple mutilación de ciertos componentes”, que a simple vista ordenan y limitan a los nuevos usuarios. El tema es que Starter Edition sin quererlo está siendo partícipe de generar la falsa sensación de estrechar la brecha digital existente en Chile, cuando fehacientemente su forma de ser está contribuyendo a mantenerla, subiendo en sólo un grado a aquellos que accederán por primera vez a un PC

Es sabido por muchos que niños y adultos jóvenes que comienzan a usar elementos tecnológicos desde pequeños (luego de chupar su primera mamadera agarran el control remoto y hacen zaping), crecen con una estructura de razonamiento mental que les permite luego identificar la forma de cómo funcionan otros sistemas de uso diario, tales como un microondas, un DVD, cajeros automáticos, reproductores de música, teléfonos celulares y operaciones básicas de un PC, por mencionar algunos. A medida que sus habilidades crecen, también lo hacen sus necesidades, las cuales aumentan exponencialmente a medida que avanzan en su grado de compenetración con las funcionalidades de las máquinas. Este tema que es propio de la estructura de aprendizaje y razón del ser humano se ve reflejado también en otros hechos, como la absorción de conocimientos y formas de comportamiento social. Nos perfeccionamos permanentemente y nunca dejamos de aprender.

¿Qué sucede entonces con Mi primer PC? Sólo piense una cosa. Regálele este computador a su hijo de 5 años. Para diciembre ya lo habrá dominado y para marzo del siguiente año estará en su oficina o en la casa del vecino bajando música. Starter Edition lamentablemente sólo responde a un nicho de mercado: a aquellos que no han tenido contacto jamás en la vida con un PC y que tampoco tienen la posibilidad de capacitarse para luego adquirir uno. Starter es un software destinado a romper el miedo, a hacer de primer caramelo para aumentar la masa crítica de usuarios y ayudarlos a conocer, a aprender y prepararlos para el mundo dominado por la tecnología. Es como aquella Citroneta donde aprendiste a manejar y que te permitía llegar sin problemas a la panadería de la esquina. Pero ¿Qué sucederá cuando quieras ir a la nieve o bien llegar a la playa un fin de semana? Claramente necesitarás comprarte un auto mejor, tal vez nuevo y gastar más dinero por uno que cumpla con tus nuevas necesidades. Esto podría ser un tema para debatir e incluso ser considerado por algunos como perverso, especialmente porque Mi Primer PC quedará inservible al poco tiempo, mucho antes que el usuario termine de pagar sus 36 cuotas de $ 9900, a un interés anual del 15% (45% de interés total).

¿Y con respecto a la brecha digital? Muchos de los usuarios sobre los 60 años de Mi primer PC se quedarán con esa máquina por años. Su limitación natural a explorar lo desconocido o sus internos temores, propios de generaciones anteriores, permitirán que Mi primer PC sea el computador ideal y posiblemente el único que tendrán. El computador de por si y como está configurado no genera para ellos un verdadero desafío de ir cada día aprendiendo más, sino que tal como dije anteriormente, los limita, tal como una represa confina el torrente de agua que viene de la cordillera. ¿Qué sucederá con aquellos que sólo su grado de conocimiento le permita manejar a Windows SE? ¿Que tipos de desventajas tendrán ellos frente a usuarios normales o avanzados que conocen otros sistemas operativos, que hoy manejan muchos programas simultáneos o puedan trabajar con muchas ventanas abiertas? ¿Podríamos llamar esto una nueva forma de crear un nuevo estilo de brecha digital?

A esta reflexión que considero necesaria, debemos sumarle el tema de costos. Microsoft ha hecho un esfuerzo de verdad por demostrar que es capaz de hacer un software funcional, aunque para lo que se busca puede resultar inservible al poco tiempo. El entregar una licencia a sólo US$ 30 (versus 180 que cuesta XP Home), resulta tanto o más barato que enviarle un PC vacío a uno de esos autodenominados iluminados de Linux, quienes por el mismo precio instalan una de las decenas de miles de versiones que circulan por el ciberespacio. El incluir también la licencia de Microsoft Works 8, que claramente es una muy buena suite de productividad básica, incluso muy superior a StarOffice u OpenOffice a su precio original de US$ 40 versus los US$ 140 de la edición más básica de Office 2003, más la inclusión de la edición básica de Encarta, es un ejemplo que Microsoft puede hacer software de “segunda selección” por un precio relativamente accesible.

Pero aún así no es suficiente. El lema que rodea al proyecto de Mi Primer PC es terminar con la brecha digital, acercar la tecnología a los que no tienen acceso a ella y entregar una herramienta útil para que Chile crezca. El aval del gobierno a esta iniciativa le da un carácter necesariamente social y la demostración mediática que las empresas involucradas están haciendo “un esfuerzo”, da luces que esto no busca enriquecer a nadie sino más bien aportar algo concreto al país y a la Agenda Digital. Pero las cifras son crudas. Por US$ 20 más puedes acceder a un notebook Packard Bell 20 veces superior al del proyecto y por el mismo precio de los $ 250.000 armarte un PC Pentium Celeron D o AMD Sempron con Windows XP Home licenciado y con posibilidades de hacerlo crecer  a tu gusto, tanto en software como en hardware. Tal como dijo el subsecretario de Economía, los mismos firmantes del proyecto aseguran que el “esfuerzo” fue bajar el precio de este PC sólo un 20%. Lo más curioso es que el costo de las licencias es nada menos que la tercera parte de las tradicionales y los componentes de hardware completamente estándares. No entiendo entonces como es posible que se diga que se hace un “esfuerzo” si solo vemos un equipo tradicional, sin nada nuevo que lo destaque y con una batería de software que claramente rinde la décima parte de uno tradicional. Si a esto le sumamos que el “esfuerzo” permite comprar un PC a 36 cuotas con el recargo de intereses del 45%, por favor que alguien me diga cual es el “esfuerzo” que hace todo este pool de empresas, quienes al final están aplicando un descuento parecido a las liquidaciones de finales de temporada.

Como un hecho para la reflexión: No es posible ni tampoco éticamente aceptable que un producto comercial que presenta descuentos y bajas características sea presentado como una propuesta social, especialmente si vemos que ninguna de las compañías involucradas no deja de ganar en al menos un 5% como margen de utilidades de este “esfuerzo”. No olvidemos lo que sucedió hace algunos años atrás, cuando Compaq Chile intentó hacer algo parecido ofreciendo una gran cantidad de PCs a profesores de educación básica y media de todo Chile con grandes descuentos. Al cabo de pocos meses y antes que fueran entregados, los PCs ya estaban obsoletos e incluso, su precio de mercado era hasta un 30% superior a cualquier otro de la competencia, lo que redundó en que la iniciativa que estaba avalada por CORFO también resultara un fracaso.

Hoy en Chile Mi Primer PC se está vendiendo a tasas explosivas, pero ahora falta que los mismos actores evalúen al cabo de 6 meses si la experiencia valió la pena. La prensa tendrá la obligación de investigar y clarificar si estos miedos y apreciaciones críticas tienen o no fundamento. Por mi parte sólo pido que la próxima vez que surjan ideas tan valiosas como esta, realmente sean presentadas como son y no como una manera de generar más recortes positivos de diarios, ya que de lo contrario se corre el riesgo que salga el tiro por la culata, justamente lo que ocurre ahora con las críticas veladas provenientes de todos los flancos.

Conoce a Windows Starter Edition:

Nota en Mouse.cl http://www.mouse.cl/2005/productos/07/01/index.asp

Análisis técnico: http://www.winsupersite.com/showcase/windowsxp_starter_edition.asp

Sitios de interés: http://mppc.tardis.cl/

Campaña Mi Primer PC Pero de Verdad: Estos furiosos activistas pro Linux hablan en claro y se han movido bien. Han logrado espacios en la prensa y han desacreditado este “esfuerzo” de numerosas compañías. Tienen razón en muchas cosas, otras claramente no las comparto, como aprovechar esta oportunidad para introducir en un segmento de neófitos sistemas operativos y programas no aptos para ellos y de dudosa calidad, como los basados en Linux.

Pero claramente dentro de sus descargos hay algo irrefutable y cito: “En Argentina se promovió este programa bajo el nombre de "Mi PC"? Sin embargo, el mismo computador base incluye grabador de CD (en vez de lector), Windows XP Home (en vez de Starter Edition), seis horas de capacitación (en vez de cuatro) más Antivirus por un año y abono de Internet por seis meses. Todo por… ¡ocho mil pesos menos!”

¿En que topamos acá?

Noticias del proyecto

http://diario.elmercurio.com/2005/08/18/internet/internet/noticias/76AC61C9-3673-43B1-BCC1-4070C1F40194.htm?id={76AC61C9-3673-43B1-BCC1-4070C1F40194}

http://www.mouse.cl/detail.asp?story=2005/08/03/11/02/10

http://www.presidencia.cl/view/viewArticulo.asp?idarticulo=1346&seccion=&pagina=1

http://www.softwarelibre.cl/drupal/?q=node/211

http://www.atinachile.cl/node/2937

http://www.latercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5726_154749712,00.html

http://www.lun.com/economia//detalle_noticia.asp?cuerpo=701&seccion=804&subseccion=901&idnoticia=C385818826829282

http://www.lacuarta.cl/diario/2005/08/18/18.04.4a.CRO.BLOGUEROS.html

Windows VISTA será el sucesor de Windows XP

“Confidencial, sencillo y conectado”. Así será la nueva versión del aclamado sistema operativo Windows, el que hoy Microsoft está desarrollando bajo el nombre clave “Longhorn”

A través de un news flash mundial, la empresa de “tío Bill” y “tío Steve” hace algunas horas anunció que el sucesor de Windows XP ya fue bautizado por los sacerdotes del byte y lo llamaron nada menos que Windows Vista.

Windows Vista, que promete ser el mejor sistema operativo que se haya construido hasta la fecha, según los expertos podría generar una verdadera revolución en la computación personal mundial, ya que llevará a los usuarios a otro tipo de nivel al interactuar con la máquina de una forma libre, ordenada e intuitiva.

Otra de las ventajas de Vista será que su arquitectura está siendo diseñada bajo 64 bits, lo que implica que el manejo de datos y el procesamiento de estos será a una escala exponencialmente superior a lo que vemos actualmente.

Aunque Microsoft decidió no incluir su nueva tecnología WinFS, el que pretendía reemplazar a NTFS en el manejo de los datos alojados en el disco duro (sistema de archivos), lo que habría ayudado a manejar datos eficientemente a escalas de terabytes, se piensa que NTFS es lo suficientemente fiable y robusto para trabajar en 64 bits, como ya lo ha demostrado la edición de Windows XP para esas máquinas y que fue lanzado segmentadamente y hace solo algunos meses. Ningún experto se aventura a apostar acerca del futuro de WinFS, especialmente porque Microsoft llegó a un punto donde no pudo seguir avanzando adecuadamente en la estructura de esta tecnología y decidió crear un plan de desarrollo distinto al actual sistema operativo, debido a que era imposible tenerla lista para el siguiente año. Lo que si apuestan los analistas es que WinFS debe ser desarrollado prontamente,  ya que la vida útil  de NTFS está alcanzando a los 15 años y se teme que quede obsoleta ante las nuevas tecnologías de hardware

El mercado espera con ansias a Windows Vista, especialmente tras el adelanto que hizo Microsoft en su anterior Professional Developer Conference (PDC 2005), donde a miles de programadores y expertos en tecnologías, se les hizo un avance de cómo será la interfaz gráfica del nuevo Windows, lo que los dejó  con la boca abierta. Esta tecnología llamada WinFX es parte del corazón del sistema y no se descarta que pueda ser incorporada en algún Service Pack para Windows XP en el transcurso del primer trimestre de 2005, como una forma de evitar que las ventas de este excelente sistema operativo se vayan al suelo, por las expectativas del mercado a esperar por el nuevo producto para un cambio. Pero esto es poco probable.

Si todo va bien, se espera que Windows Vista vea la luz en octubre de 2006, y posiblemente sea presentado en la ciudad de Nueva York, Washington, Seattle o incluso se habla de Los Ángeles, en un espectáculo que sólo recordará al lanzamiento de Windows 95, que hasta el día de hoy es recordado como uno de los mayores eventos tecnológicos de toda la historia de la computación personal.

Microsoft anunció de paso, que el primer beta público (o versión de prueba) para los desarrolladores, estará disponible para la primera semana de agosto de este año.

Para conocer más informaciones visita

http://www.microsoft.com/presspass/press/2005/jul05/07-22LHMA.mspx

http://www.microsoft.com/windowsvista/default.mspx

 

¡Bienvenido Windows Vista!

Miedo o desinterés permanente a la tecnología

Cuando escucho frases de amigos o familiares similares a un “no declararé mis impuestos por Internet porque pueden robar mis datos” o bien otras vertidas por connotados comentaristas radiales, quienes llaman a la población a seguir haciendo trámites en ventanillas y juntando montañas de documentos inútiles porque “es mejor verle la cara al cajero”, ciertamente no puedo dejar de sentir pavor ante una realidad incuestionable y que está generando que un importante segmento de nuestra población siga perdiendo productividad debido a pérdidas de tiempo y dinero en operaciones que perfectamente pueden ser electrónicas.

Una clara señal de esto es lo que ocurre año a año con la Operación Renta comandada por el Servicio de Impuestos Internos. Para lo que somos neófitos en temas contables, el hecho de realizar nuestra declaración de impuestos por Internet ha demostrado por años que ha sido un método sencillo, seguro y beneficioso. Pero muchos siguen dudando en acceder al beneficio, especialmente generaciones de personas que no crecieron con un computador o la Internet como un elemento de trabajo. Ellos siguen confiando en funcionarios con gruesas gafas y visera, quienes en una roñosa y fría oficina, escriben con extremada lentitud en su máquina Olivetti cada uno de los casilleros de un formulario rosado comprado en el kiosco de la esquina. ¿Caricaturesco? Posiblemente, pero sigue siendo una realidad que a estas alturas del nuevo milenio, claramente no se condice con nuestra aspiración de liderazgo regional.

Hasta hoy hemos presenciado el debate de numerosas empresas e iluminados expertos sobre la necesidad de invertir en tecnología, o en discusiones peores como por ejemplo “que tipo de plataforma, marca o producto debe o no debe usar el gobierno y las empresas”. Si bien es cierto que estas discusiones pueden ser importantes, no sacamos nada con plantar papas en un terreno en el que no hemos sido capaces de arar. Yo planteo ir más allá. ¿Por qué no mejor nos preocupamos como país de difundir las bondades del uso adecuado de las tecnologías? ¿Por qué no trabajamos en conjunto con los legisladores y el gobierno, para crear un marco legal que proteja las transacciones electrónicas y virtuales ante posibles fraudes y generar de paso castigos ejemplares para los delincuentes que lucran de la buena fe de las personas? ¿Por qué primero no aramos y luego plantamos?

Para optar a  convertir a nuestra nación en un país ejemplo en desarrollo, no es necesario que atiborremos las escuelas y las oficinas de computadores, los cuales se convierten en inservibles si las personas, para las cuales fueron diseñados no tienen ni la más mínima intención de usarlas a su máxima capacidad.

Tampoco sirve de mucho pelear acerca de si la tecnología abierta o la tecnología propietaria es la mejor, si aún  tenemos un  país que le aterra usar la tecnología para potenciar sus habilidades individuales, cuando tenemos a líderes de opinión que no les interesa usar algo más sofisticado que su celular con pantallita verde o cuando tenemos legisladores que aún no son capaces de despachar alguna ley que incentive la inversión tecnológica extranjera o más aún, que proteja los derechos de propiedad intelectual, los que son impunemente violados a cada segundo en las esquinas de cada calle de Santiago.

Sí, claramente la experiencia del SII, los pagos electrónicos de las cuentas, la compra online de algunos souvenirs en tiendas de departamento y otros hechos hacen que la Internet y la tecnología estén presentes, pero aún falta mucho para que como país podamos decir que somos tecnologizados y que esta gama de sistemas y productos nos están ayudando a ser más productivos, más ágiles y a comprender de manera más rápida y completa los conocimientos que este mundo nos depara.

Mientras no veamos que la tecnología y su uso masivo pueden cambiarnos como país y no apreciemos que exista un incentivo o un cambio de mentalidad para hacer de este un tema interesante para todos, seguiremos viendo como con injusticia, la tecnología seguirá siendo un tema de algunos mal llamados “nerds” y los espacios para conocer y aprender de ella estén segmentados a algunos artículos en diarios y revistas y no, como ocurre en Europa o Estados Unidos, donde existen libros, decenas de publicaciones y cuerpos completos  de diarios que hablen de las bondades y las últimas novedades de sistemas que ayudan a mejorarle la vida a las personas.

No gaste de más, pero tampoco deje de invertir

Bonito problema es el que hoy tienen numerosos particulares y empresas que han visto como sus sistemas computacionales definitivamente están muriendo por obsolescencia e inoperatividad. ¿Qué hacer cuando el parque tecnológico está basado en sistemas Pentium III, Pentium MMX o los Celaron de primera generación? ¡Para que decir si hay sistemas basados en AMD K62! Claramente un desastre.

Está más que claro que hoy podemos armar una estación de trabajo o PC multimedia por un costo no superior a los $250 mil (US$ 430) y de muy buena calidad. Y si tomamos en cuenta la variada oferta del mercado, al momento de decir ¡basta! al viejo tarro, muchos hoy ven como bueno el hecho de realizar una inversión y cambiar. Pero alto. Hay muchos elementos que hay que tener presente antes de subirse al carro de una nueva tecnología. Para esto, creo que debemos tener en consideración varios puntos.

Imaginemos que usted es dueño de una pequeña o mediana empresa con una granja de 12 computadores conectados a una red de área local, donde en cada uno de los espacios disponibles de los PCs los usa para guardar información importante como: administración, pagos, proveedores, clientes, informes y otros. Bueno, si considera esto un verdadero suicidio no se asuste, casi todas las Pymes están igual, o peor aún… muchas de ellas no tiene ni Internet.

Si a esto le sumamos que tiene la mala suerte de estar rodeado de algún cabecita caliente, éste saltará como trucha salmonídea cuando le diga “es hora de cambiar los computadores”. El cabecita buscará lo más caro, lo más veloz, lo más moderno, lo que tenga más lucecitas y que cuente con prestaciones como calcular la masa atómica de la estructura de volcanita de su oficina hasta el poder calentar su propio pan con la turbina del computador. Por otro lado (y es lo peor) puede tener a otro asesor con la mentalidad de ministro de Hacienda (o sea a todo le dice NO). Éste le pedirá incluso, reducir la cantidad de tecnología instalada en su empresa, ya que al estar conectados muchos sistemas “se gasta mucha luz”.

Claro, pueden sonar gracioso este tipo de extremos, pero créame que en este mundo hay de todo y lo peor, de este tipo de gente hay mucha.

¿Qué cree usted que se debe hacer en estos casos? Bueno, entonces siga estos consejos:

Consejo 1: Haga una real evaluación de la necesidad de cambio

Si actualmente su compañía está en una etapa intermedia donde busca asentarse y no crecer y si efectivamente siente que su actual tecnología funciona bien, no ha tenido graves problemas, cumple con su objetivo, sigue siendo la ayuda vital que necesita para que su compañía marche bien y de parte de sus asesores  tecnológicos no ha recibido un llamado de alerta tan drástico como “estaría bueno que conocieras Windows 2000 o XP ya que el 95 hace años que no tiene soporte”, entonces la recomendación es clara. Por el momento usted no está listo para un cambio.

Muchos analistas desligados de la vorágine alimentada artificialmente por algunas empresas que prácticamente lo obligan a cambiar su tecnología cada 24 meses, como si se tratara de la compra de un tiempo compartido en Bahamas, afirman que la adopción forzada e innecesaria de una nueva tecnología en una empresa realmente feliz y satisfecha con lo que tiene, claramente trae muchos más trastornos, insatisfacciones y problemas que dejarla trabajar con lo que tiene, al menos hasta que el mercado la fuerce a cambiarse por obsolescencia.

Nunca pierda el horizonte que la tecnología trabaja para usted y no usted para las empresas de tecnología ¿me entiende la analogía?

Consejo 2: Antes de comprar infórmese

Hoy estamos viviendo el peor periodo para la industria tecnológica, que se enmarca en los 18 meses anteriores a la salida al mercado de un nuevo sistema operativo. Microsoft ya está trabajando los detalles para el estreno de su nuevo Windows para octubre de 2006. Este sistema operativo promete ser una completa revolución del mercado, principalmente porque es el primero en ser desarrollado de manera nativa para los nuevos sistemas de 64 bits, los que comenzarán a masificarse a partir del primer semestre de 2006 para luego de un año, comenzar a estandarizar sus precios de venta con bajas de un 30% de sus costos. Esto hará que la tecnología que hoy se ve prohibitiva esté al alcance de todos en menos de 24 meses más.

La llegada del nuevo Windows sumado a los sistemas de 64 bits sólo será comparable con el espectacular cambio vivido por la tecnología a principios de la década de los 90, cuando muchos botaron a la basura sus sistemas AT, XT, 286, 386 y 486 por los primeros Pentium basados en Windows 95. El cambio será radical, al igual que la forma que vemos la computación tanto a nivel de usuario como a nivel corporativo. Los servidores tendrán hasta 1000 veces más capacidad y disponibilidad y en el caso de estaciones de trabajo, los sistemas serán tan poderosos que incluso ya se está hablando acerca del problema de almacenamiento que surgirá con el aumento en la cantidad de datos procesados.

Ante esto y si le aseguro (haciendo una burda comparación)  que en dos años usted podrá optar por un vehículo impulsado a hidrógeno, que no contamina, que es más seguro, más veloz, más económico, más moderno y que costará lo mismo que uno actual a gasolina ¿usted se compraría hoy un auto petrolero?

Consejo 3: No tenga miedo a ser cuadrado como un ingeniero

Sea ingeniero, cuadrado, metódico y racional. Vea cuanto es lo máximo que es capaz de invertir y de esa suma destine al menos un 30% en solucionar los problemas tecnológicos más importantes de su empresa. Si su organización no está dispuesta aún a realizar un radical cambio de estructura tecnológica a todo nivel, no vale la pena gastar más dinero en mejoras pequeñas que no lograrán mejorar la eficiencia y los costos de toda una organización. Es mejor identificar cuales son los puntos críticos y las fugas de productividad debido a una mala infraestructura y solucionarlos adecuadamente con parte de su presupuesto. Tampoco es malo realizar una completa auditoría que le permita dictaminar que recursos computacionales buenos están subutilizados y cuales obsoletos hoy no cumplen con las necesidades. Muchas veces es mejor arreglar, estandarizar y estabilizar su base tecnológica actual con el objetivo de igualar la calidad de sus operaciones, en vez de estar en una constante renovación por sectores que sólo servirá a algunos pero no a la totalidad de su organización.

Además, al estandarizar su plataforma tecnológica, le servirá como un punto de apoyo para evaluar realmente cuando es necesario hacer un cambio tecnológico mayor. Así, en vez de involucrar a unos pocos, afectará a toda una cadena organizativa, lo que permitirá impactar de manera más poderosa la forma en como se trabaja en su empresa.

Consejo 4: Evalúe cuales son sus expectativas de rédito y la vida útil de su nueva inversión

Si ha decidido invertir y no gastar en tecnología, hágalo con sus condiciones. No permita que su inversión quede obsoleta al cabo de 24 meses. Es obvio que con los cambios diarios que vive la tecnología, al final de ese tiempo su “Mercedes” computacional posiblemente pase a convertirse en un coqueto Kia POP, pero ambos cumplen en mayor o menor medida con el mismo objetivo. Lo importante es que en 24 meses su “Mercedes” no se convierta en un triciclo de bebé, porque ahí sus problemas comenzarán y los dineros invertidos se habrán esfumado como las promesas de bajar el IVA del 18% al 16%. O sea, la nada misma.

Al momento de comprar, establezca sus expectativas, de a conocer sus necesidades y exija cláusulas que garanticen una constante renovación para evitar la obsolescencia absoluta. Y que le quede claro: obsolescencia es cuando usted no es capaz de hacer lo que su competencia directa si puede con un menor tiempo y a un menor costo y no cuando un iluminado asegura que hay que cambiar porque “alguien” lo decidió así.

Consejo 5: Escuche una segunda opinión

Evite a aquel personaje rastrero y tinterillo que se saborea los bigotes al saber que podrá quedarse con una comisión por hacerle gastar en computadores y tecnología que usted jamás usará o por el contrario, con tecnología que le prometió que sería barata pero que de entrada le queda chica a las necesidades de su empresa. Tampoco crea a la primera que por ser tecnología de marca es la mejor y tenga mucho cuidado con aquellos chascones y barbones que abrazados de una sospechosa aura de “gurú” le dicen que lo mejor que existe en este mundo es Linux (no es lo mejor, es solo una alternativa más). Mejor infórmese adecuadamente, escuche con escepticismo todo lo que le dicen y en conciencia tome su decisión con las cartas sobre la mesa. No se guie por la moda sino por lo que le servirá para mejorar los estándares de disponibilidad de su negocio, su efectividad ante la competencia, el mejoramiento de la cadena de valor y atención a sus clientes y por sobre todo, QUE UTILIDAD PRACTICA PARA AHORRARLE TRABAJO, TIEMPO Y DINERO LE APORTA ESTA TECNOLOGÍA. Si esta no cumple con estas simples premisas, frunza el ceño y vuelva a analizarlo todo, ya que no estamos hablando de pesos más o menos, sino del futuro de su compañía.

Ah, y no deje de aplicar estos conceptos también para el PC de su casa, si es que no tiene una empresa. Ahí también la decisión de cambiarse es tanto o más vital de lo que muchos pensamos.